28 de noviembre de 2017

Tarta de mandarina y chantilly

    Tenía ganas de hacer chantilly y vi en un libro esta tarta y me decidí por ella. Ha sido todo un éxito entre los que la han probado, hasta a mis hijos que son reticentes a todo lo que no lleve chocolate les ha gustado.


    Los ingredientes son:
    - Bizcocho (cuatro cuartos de vainilla)
    - zumo de una naranja (unos 125 ml)
    - mermelada de naranja
   - 250 ml de nata (mínimo 35% m.g.)
   - cucharada de azúcar glass
   - cucharadita de vainilla en pasta-
   - 3 mandarinas

    El bizcocho que usé fue un cuatro cuartos de vainilla pero se puede hacer con cualquier bizcocho de vainilla que nos guste.

   Una vez frío el bizcocho se parte en 3 capas y con ayuda de un pincel se riega cada capa con el zumo de naranja.

    Para elaborar el chantilly batimos hasta montar la nata fría junto con el azúcar y la esencia de vainilla. Luego ayudados de una espátula o manga pastelera se reparte entre las capas de bizcocho.


    En la parte superior se pone una capa de mermelada de naranja que cubra el bizcocho y se decora con gajos de mandarina pelados.



    Luego calentamos un poco de mermelada y cuando esté líquida pintamos la mandarina para que se mantenga fresca aunque no la consumamos en el momento.




    Es una tarta que sin duda tardaré poco en volverla a hacer, es sencilla de elaborar  y con muy buen sabor.

20 de noviembre de 2017

Torta de Aranda

   Este es un pan que se elabora en Castilla-León  para acompañar los guisos y las carnes. Es realmente delicioso, a mis hijos les ha encantado.



   La receta está sacada del libro "Pan" de Xavier Barriga.

   Las cantidades e ingredientes para dos tortas son:
  - 250 gr de harina
  - 5 gr de sal
  - 150 ml de agua
  - 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  - 3 gr de levadura fresca

   Como he usado el robot amasador con el gancho, he puesto en el cuenco la harina, sal y levadura y he ido añadiendo poco a poco el agua hasta formar una especie de engrudo.


    Finalmente he ido añadiendo el aceite lentamente mientras amasamos a velocidad media-alta durante unos 10 minutos.
    Formamos una bola y dejamos reposar tapado con un paño húmedo en un lugar cálido durante unos 90 minutos.










    Dividimos en dos la masa, la estiramos hasta un grosor de unos dos centímetros y ponemos sobre un paño cubierto de harina y lo volvemos a tapar con un paño húmedo para que fermente durante unas dos horas.










   Hacemos unos hoyos en la masa con los dedos y pintamos el pan generosamente con aceite de oliva.


    Ponemos el horno a 250ºC y metemos en la parte inferior una bandeja con agua y un paño para que vaya liberando vapor, al meter el pan lo bajamos a 210ºC y horneamos durante unos 20-25 minutos.


















    La próxima vez haré cuatro tortas, porque han desaparecido rápidamente con la comida y me han pedido mis hijos que la próxima vez que al menos tengamos una torta cada uno.